Qué esperar de una Lectura de Mapa Natal

Igual estás pensando en pedir una cita con el Astrólogo y te preguntas, dándole bastantes vueltas en la cabeza: ¿ qué puedo esperar de este encuentro? ¿ cuáles son las mejores preguntas que hacer? ¿ en mi Carta Natal están las soluciones a toda mi vida? ¿Voy a saber lo que me va a pasar?, y seguro muchas más , que ahora mismo no se me están ocurriendo.

Muy lejos de ofrecer soluciones propiamente dichas, la consulta astrológica, en todo caso aporta «claridad» para poder encontrar las soluciones, a cualquiera que sea la problemática expuesta. Viéndolo desde este punto de vista, podríamos decir entonces que «sí me soluciona algo» , aunque personalmente te sugiero que esas expectativas las minimices lo suficiente, y así puedas sorprenderte con la información valiosa que recibirás.

Dicho ésto, me gustaría dejar claro que Astrología no es «Astromancia» y que esta idea es la que ha teñido de oscurantismo a tan noble saber y sobre todo a tan profundo saber. En la antigüedad la Astrología, fue utilizada básicamente como herramienta predictiva y por tanto, fácilmente se caía en la idea de adivinación. Muy lejos de esta visión tan determinista, se encuentra la Astrología que muchos colegas y yo misma, queremos promover como medio para el autoconocimiento, el contacto con la esencia, incluso sí y por qué no, pronosticando (no prediciendo) la dirección energética de los diferentes movimientos celestes en cuanto a nuestro propio mapa. Pero de ninguna manera podemos obviar las diferentes elecciones que el individuo realiza, la historia de vida con toda su carga, los anhelos, las programaciones, los condicionamientos, las creencias, etc.

Por tanto la Consulta con el Astrólogo es un espacio que se abre con el consentimiento de dos personas y dónde ha de estar por sobre todas las cosas, la actitud de escucha activa y receptiva por parte , en este caso, del profesional. Un Mapa natal es un lenguaje simbólico y complejo, que se interrelacionará con la vida del «dueño» de dicho mapa. Así que, soltar una serie de conceptos y palabras técnicas al consultante, demostrando «todo lo que sé» , no será de gran ayuda para ninguno. El Mapa Natal es una suerte de Registro Akáshico, allí se encuentra codificada en símbolos. la información celular de la vida de la persona, la información emocional, mental, las experiencias prenatales, los secretos familiares, los talentos, los recursos, los miedos, las tendencias en todos los ámbitos y tantísimo más , pero para poder acceder a todo esto hemos de ir abiertos , receptivos, entregándonos al flujo del encuentro. Y no siempre es el momento de escucharlo todo y de golpe. «Un tiempo para cada cosa» , dice la máxima.

Hay que decir que seguramente todos los que hemos empezado a leer mapas , al principio nos veíamos enredados en montones de conceptos y contradicciones. Así que aprovecho este momento para disculparme con aquellas primeras personas que solicitaron mi servicio y que se pudieron sentir abrumadas por términos técnicos innecesarios. Con el tiempo todos crecemos, maduramos y vamos comprendiendo la esencia de la lectura, que es de lo que estamos hablando.

En este «entender» , se descubre la importancia de que el consultante cuente su historia o cuente aquel tema que más le preocupa y por el cual decidió mirarlo en su mapa, porque sin duda alguna ¡está ahí!.

La Astrología es un Arte, la lectura es un Arte, es la capacidad de entrelazar las diferentes variables que se ven en el «mandala» y darle sentido al constatar con la vida que el individuo cuenta. Es algo dinámico y de ninguna manera una suerte de destino fatal. «Que se mueve , se mueve» dijo Galileo Galilei ( refiriéndose a la Tierra, pero aquí sirve también esta idea) , el mapa es eso, un mapa de ruta, y habrá que constatar con el territorio ( la persona, la empresa, el suceso) que evidentemente las cosas se dieron de esa o aquella manera.

Pero ¿por qué las personas llegan a la Astrología como si de una «mancia» se tratara? ¿ por qué esperan que sea el astrólogo le diga lo que tiene que hacer y si no sucede ,se enfadan, se frustran?

Seguro que hay más puntos de vista al respecto, yo daré el mío:

Nos encanta que nos «adivinen» el futuro, así de esta forma no solo, no nos hacemos responsables de quién y que soy, sino que me puedo entregar a mi plácida zona de confort a esperar que suceda aquello que me ha dicho el «adivino» en cuestión. Es una actitud tremendamente infantil, un lugar donde gran parte de la humanidad «adulta» se encuentra y que de ninguna manera quiere moverse de allí. Esto supondría pagar un precio muy alto, sobre todo eliminaría la «queja» de la vida de estas personas, y si lo piensas bien, sino se quejan ¿qué hacen? ; la sociedad del victimismo corre por las venas de todos nosotros en mayor o menor medida, y aunque en alguna parte no nos agrada, tampoco estamos dispuestos a pagar el precio para salir de allí. Ya que esto equivaldría a crecer, madurar, y ¡ay! que pereza. No hacerme cargo tiene un beneficio aunque no quiera aceptarlo.

Entonces «si el astrólogo lo dice» no es una decisión , o comprensión mía, sigo poniendo fuera y no tomando la soberanía de mi existencia. Reflexiona sobre esto.

A veces llegan consultantes que se quedan mudos y te miran con desconfianza, se les escuchan fuerte los pensamientos «a ver cuanto sabe ésta, que ya me cobró bastante para que sea yo quien le diga como es mi vida » 🙂 , es buenísimo. Personalmente frente a esta clase de consultas me suelo bloquear y sentir como si de pronto el mapa se quedara en blanco y fuera chino mandarín lo que allí hay. Ese flujo del que hablaba antes se corta, la resistencia es monumental y no habrá nada que se pueda decir que sea del agrado del cliente.

He vivido pocas de estas, pero las suficientes como para saber que no me interesa esta clase de lecturas. Como solemos decir en Terapia: «El vínculo es lo que sana» , y cuando alguien llega abierto, receptivo, con una expectativa gozosa y llena de gracia, se produce la magia y una se encuentra canalizando información muy escondida tras alguno de los arquetipos, pero seguro muy acertada para la necesidad de la persona.

Acceder a la lectura de tu mapa puede ser una bendición única , pero también una maldición, y permite que te diga, que siempre dependerá de ti. El Astrólogo es el traductor, pero el mensaje es personal, lo que se despliega en el mapa es algo que tu mismo has escrito en algún lugar previo a bajar a este plano, por tanto , si te abres a comprender dicho mensaje solo recibirás lo necesario para tu evolución y conocimiento en el momento en el que estés.

Tomar responsabilidad por lo que allí hay codificado implica voluntad y compromiso, sabiendo que no hay nada «malo ni bueno», que todo es información y que con dicha información puedes hacer lo que creas y sientas conveniente.

Bueno, siento que es el momento de ir cerrando esta reflexión en voz alta.

Si decides pedir «tu cita con el astrólogo» ya sea por primera vez o por enésima vez, puedes tener en cuenta estas palabras. Puedes preguntarte que esperas y por qué esperas eso, puedes compartir con el profesional tu necesidad, al fin y al cabo es lo que te lleva a la búsqueda ( la Luna) y en una postura más de humildad que de querer controlar , seguramente experimentarás una sesión nutritiva y clarificante. Al final te darás cuenta que es lo que buscabas, claridad para tomar elecciones más acertadas y presentes. Nadie te lo dijo, TÚ lo descubriste y he aquí la recompensa : Tomas tu lugar, te colocas en tu centro, te haces responsable, comienzas a SER libre.

Feliz Día

Rossana Fossatti López

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